Deja de ser una camiseta roja.

“Me encantaría tomar un café viendo el atardecer”, “Busco nuevas amistades para pasar el tiempo libre”, “Pincha aquí y verás mi rinconcito secreto”, “Te garantizo buen trato y un rato súper agradable”

Seguramente sí. Lo has visto miles de veces en anuncios. Además, tu cliente también lo ha leído muchas veces. ¿Y de verdad crees que la persona que ve el anuncio está pensando en tomarse un café contigo o conocerte mejor?

Mira, imagina que vas por la calle y entras en una tienda de ropa de estas grandes, de las que tienen varias plantas con escaleras mecánicas. Nada más entras te da en toda la cara la cortina de aire típica aire que te saca todo lo malo y te pone en el mood de comprar.

Te vas a la sección de camisetas y empiezas a mirar:

Joder, ¿sólo hay camisetas rojas o qué?

Te vas a otra tienda.

Llegas, duchita de aire conforme entras y ready para gastar.

Lo que ves te sorprende:

Solo hay camisetas rojas. Camisetas rojas con detalles blancos. Camisetas rojas con estampados en la espalda. Camisetas rojas de tirantes. Camisetas rojas de tirantes con puntos negros. Camisetas rojas lisas. Camisetas rojas. Camisetas rojas…

Vas a ver otra tienda.

La tercera ducha de aire del día.

La tercera tienda llena de camisetas rojas.

En esa tienda hay un anuncio de una camiseta blanca como la nieve y fresquita como la brisa del mar cuando te estás tomando un mojito en la playa.

De esas que tienen un tejido especial para que no se hagan ronchas de sudor en los sobacos ni en la espalda cuando el calor apreta de verdad.

JO-DER.

Además de blanca, no se nota cuando sudo y voy a estar más a gusto que en brazos cuando haga calor. Justo lo que quería.

Y claro, pides una sin pensártelo.

El de la tienda te dice que no quedan y no reponen hasta la semana que viene. Además cuando repongan serán más caras porque como solo hay camisetas rojas, las blancas se pagan más.

Nos ha jodido…

Al final te vas de esa tienda sin camiseta roja ni blanca. Lo que pasa que estás hasta el gorro de ver camisetas rojas y tienes la blanca en la cabeza.

Pues que seguramente al llegar a casa te la pidas por internet. O que la semana que viene vayas a por ella del tirón, sin mirar nada más.

Esa es la principal ventaja de tener algo en la cabeza.

Si quieres saber por que te cuento todo esto es porque es muy fácil acabar siendo otra camiseta roja más.

Y lo bueno es que hay varias formas bastante rápidas para dejar de serlo.

La primera es echarle lejía. Esta forma es recomendable si quieres desteñir una camiseta, aunque seguramente NO funcione para mejorar tus anuncios.

La segunda forma es mejorar la comunicación de tu negocio. Y creo que esta es la forma correcta para dejar de verte igual que una camiseta roja al lado de otra camiseta roja al lado de otra camiseta roja al lado de otra camiseta roja…

Pues resulta que mejorar la comunicación de tus anuncios para que se vean mejor y lo que dices tenga coherencia es tan sencillo como echar lejía en una camiseta roja para que se destiña.

Es tan fácil como seguir unas pautas y aplicar cuatro cambios rápidos. Te lo cuento bajo, en la lista de correo.

Apuntarte menos de un minuto, lo haces arriba dejando tu mail. Aplicarlo todo algo menos de un par de horas.

Si aplicas lo que te digo, seguramente sí.

Solo tienes que saber hacerte fotos, subirlas a internet y escribir un par de cosas de la forma que tienes en la checklist.

Es un regalito que te hago para que empieces a actuar y dejes de ser exactamente igual que tu competencia. Es una lista con cinco puntos que vas a aplicar en cero coma y le van a dar un lavado de cara a la forma de comunicar de tus anuncios.

Puedes apuntarte a la lista para no perderte ningún consejo nuevo o ir al blog. Ahí voy subiendo algunas cosillas que he ido mandando que te pueden resultar interesantes.

Perfecto. Entonces de momento no puedo hacer nada por ti.

Aunque después de haber trabajado muchos años en publicidad y haber conseguido después millones de visitas en la industria del entretenimiento para adultos, te puedo garantizar que funciona.

PD: En un tiempo dejaré de regalar esa checklist, y en dos tiempos te la volveré a ofrecer, aunque esta vez no será gratis.

Dejando el mail ahí debajo.

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